12 de nov. 2022

NUESTRO YO EN LOS ARMARIOS



 

NUESTRO YO EN LOS ARMARIOS

  

Aquello iba de ropa y camisas colgadas,

nuestro yo en los armarios, disecciones sin sangre

proyectando las formas y furias personales.

 

Las mangas agitaban su lucha cuerpo a cuerpo,

un esfuerzo de brazos desprovistos de músculos

y de puños fingiendo el gesto de las manos.

 

Salieron con la soga que anuda las costuras,

con los espejos puros que delatan colores,

con las piedras que embisten el tacto de la seda.

 

Perchas sin hombros, cuellos al pie de los bolsillos.

Botones desprendidos de su cintura de hilo

buscaban aire y salto fuera de los ojales.

 

Alguien sacó cuchillos al ver unas tijeras.

Pero todos a un tiempo rasgaron las cortinas

para que el sol mordiera el rojo de las telas.

 

¿Quién abrió los armarios? Se abrieron desde dentro.

Y el armario más viejo del más oscuro fondo

hospedó en sus cajones harapos y retales.